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    June 17

    "Renglones y plastilina"

     

     

     

    Podéis seguir enviando vuestros textos. Los añadiremos al proyecto en el mismo orden en que los recibamos. Gracias a todos/as.

    Gracias, también, a la imaginación, a la infancia y a la memoria.

     

    Recordad que no tienen que ser exclusivamente textos escritos en vuestra infancia. Pueden ser obras que consideréis especiales de niños y niñas amigos/as vuestros/as o familiares, e incluso recuerdos o experiencias de vuestros primeros contactos con la literatura.

     

    BAMBINA http://spaces.msn.com/members/gikacueki

     

    El texto sólo ha sido corregido ortográficamente; he dejado algunas incoherencias y las cursilerías... Sólo tenía 9 añitos... No está mal ¿no? Besitos.
     
    El camino de los sueños
    En una humilde aldea llamada El Hada vivía la familia Camadorina, una familia de cuatro personas, mamá Orquídea, papá Luis, Campanilla y Luí. Una tarde de verano Campanilla y Luí fueron a visitar al abuelo Tom. Los niños, que les interesaba saber de dónde venía el nombre de El Hada, le preguntaron a coro al abuelo:
     
    -Abuelito, ¿por qué esta aldea se llama El Hada?
     
    El abuelo les contestó: Niños, os voy a contar la verdad. Hace mucho tiempo esta aldea era el país de las hadas.
     
    -Pero abuelo, ¿cómo vivían?. Le interrumpió Luí.
     
    -Vivían gracias al camino de los sueños, ellas entraban en él y recogían los sueños más bonitos y dulces del mundo y los repartían a los niños buenos. Me acuerdo una vez que aún no me había dormido, una preciosa hada se acercó a mi y me esparció un polvo suave en la frente. Esa noche soñé que volaba con los delfines, pero entonces los delfines desaparecieron y vinieron monstruos azules y me daban tanto miedo que me tuve que despertar. Al despertarme vi un hada negra salir por mi ventana, era la malvada hada Pesadilla, a la que todos los niños daba miedo.
    Pasado un tiempo Pesadilla se apoderó de las hadas y las convirtió en sus sirvientas, por eso existen tantas pesadillas.
     
    -Pero abuelito yo algunas veces sueño fábulas y sueños muy bonitos -dijo Campanilla.
     
    -Eso ya lo sé.
     
    -¿Y cómo lo hacen? -volvió a preguntar Campanilla.
     
    -A veces, cuando Pesadilla está distraida, alguna que otra hada roba polvos de sueños fabulosos.
     
    -¿Y por qué ya no se ven las hadas? -dijo Luí.
     
    -Por la maldición -contestó el abuelo.
     
    -¿Qué maldición? -preguntó Luí.
     
    -La de Pesadilla.
     
    -¿Cuál era? -preguntó Campanilla.
     
    -Que serían invisilbles, a no ser que alguien cogiera la pócima de los sueños.
     
    -¿Dónde está esa pócima? -dijeron a dúo.
     
    -En el Camino de los Sueños -contestó el abuelo.
     
    -¿Y cómo podemos ir? -dijeron.
     
    -Esperad, cuando era pequeño encontré este mapa, quizá os ayude. Adiós.
     
    -Adiós abuelo, gracias.
     
    Al llegar a casa, Luí cogió el mapa y le dijo a Campanilla:
     
    -Mira, ¡el Camino de los Sueños!
     
    -¡Es verdad! -contestó Campanilla.
     
    Al anochecer, Campanilla preparó una mochila enorme con comida y muchas cosas más; justo a las 11 partieron hacia el Camino de los Sueños. Al llegar se encontraron un túnel de colores. Luí entró primero y se encontró con sueños fabulosos. Al final había una caja de oro; al abrirla Campanilla encontró un bote con líquido de color violeta. Lo abrió y se lo untó en la frente. De repente, miles de hadas aparecieron y, desde ese momento, la aldea El Hada fue realmente de hadas.
     
     
     
     
     
     

     
     
     
     
     
     
     
    Es la primera vez que participo y espero participar más veces, si me lo permitís. Bueno, lo siguiente lo escribí con casi 8 años. No es algo muy especial, no se si servirá, pero quería colaborar. Gracias a que me puse a mirar si tenía alguna cosa, encontré mis colecciones de cromos y figuritas de los Huevos Kinder. Ja, ja ja... Qué recuerdos.
     
     
    El payaso Rufo

    El payaso Rufo

    siempre viste igual.

    Lleva el pelo amarillo

    y un sombrero genial.

    Una camisa a rayas,

    pantalones y zapatones

    y nunca se olvida

    su chaqueta de mil colores

     

    El payaso Rufo

    es sensacional.

    Utiliza su antiguo tocadiscos

    siempre para cantar.

    Le gusta reír, saltar

    contar chistes y jugar.

    Pero lo que más le gusta,

    seguro que es bailar

     

    Es risueño, alegre

    y charlatán.

    Cuenta muchos chistes

    y tropieza al andar.

    Abre muchos los ojos,

    parpadea sin cesar.

    Se acerca a los niños

    cantando "tra-la-lá, tra-la-lá".

     
     
     
     
     
     

     
     
     
     
     
     
     
    Una amiga muy especial que ahora está demasiado lejos escribió una vez, con a penas cuatro años, el siguiente poema dedicado a la luna.
     
     
    La luna

    La luna

    alumbra por de noche

    y el día, no.

    La luna es una cosa

    que me sé yo.

     

     

     

     

     

    MERY SUE

     

    Cuando tenía 8 años en clase de lengua usábamos un libro que traía unos ejercicios muy chulos para aprender la métrica de los poemas: cada ejercicio tenía una ilustración y nosotros teníamos que escribir un poema corto con la métrica que nos pidieran y basándonos en el dibujo. Os envío no el mejor, sino el que más risas provocó y el que más tierno me parece ahora. Teníamos que hacer cuatro versos octasílabos, y en el dibujo salía un señor regando plantas con una manguera y una puesta de sol al fondo. Se nota que no me inspiraba nada:
     
     
     
     
    El jardinero en la tarde
    todas las flores regaba,
    y estaba tan aburrido
    que le caía la baba.