| Fibra's profileMi molesta opiniónPhotosBlogLists | Help |
|
July 03 Pedúnculo Rizote comienza a nacer(Seguimos esperando vuestros textos)
Aquí os mando mi descripción de Pendúnculo Rizote, como siempre voy con el último tren espero no llegar tarde. Sherezade ( http://spaces.msn.com/members/galardiel)
Pendúnculo Rizote es un marchante de artes extrañas que vive en sol suburbios de París y que sobrevive gracias a la compra-venta de almas y hechizos varios. Su hábitat natural es el taburete que hay tras el mostrador de su oscura y tranquila tienda. Este curioso personaje de tez curtida de años y sol oculta sus pequeños y hundidos ojos mar tras unas gafas redondas apoyadas en su nariz, y su boca tras una espesa barba compuesta por una maraña de cabellos plateados. No obstante, su edad aparente no coincide con la real, puesto que a pesar de aparentar unos noventa años hay quien jura y perjura que tiene más de ciento cincuenta. Tiene las manos muy delgadas, tanto que casi se le ven todos los huesos. Exactamente igual que el resto de su cuerpo. No falta quien asegura que se alimenta tan sólo de carne humana. Pero la realidad, la pura verdad, es que todo forma parte de una máscara de impresiones que se ha ido formando con los años; pues es más fácil tener éxito en su empresa si se asemeja y se comporta como un ser extraño. Viste siempre con togas anchas que apenas disimulan su extremada delgadez, como si de un muerto en vida se tratase. A la práctica, es simplemente un truco para jugar a los estafadores con gente crédula que sería capaz de vender su alma a cambio de un hechizo de amor o de dinero. Se sirve de lo que la gente espera ver para complacerles y así vender su mercancía, como cualquier político o mercader que se precie. Siempre al servicio de su cliente.
Aquí va la mía. Espero que os guste. Isaac Poll (http://spaces.msn.com/members/villaykorte)
Siempre veía a Pedúnculo Rizote hablando con los espejos que usan los conductores del Metro para ver si ya habían entrado y salido todos los pasajeros. Le veía en Sol, en Gran Vía, en Herrera Oria, llegué a obsesionarme con este personaje. No me preguntéis cómo, pero llegué hasta el punto de averiguar toda la verdad de él si no fuera por un pequeño detalle…
Grave personaje de unos cuarenta años, había dejado su puesto de director comercial de una gran multinacional hacía unos años; de esa prejubilación sacaba el dinero para no hacer nada aparente durante todo el día. Su aspecto era cuidadamente desgarbado, mezcla de un windsurfista de Tarifa con un ocupa de Lavapiés. Sus desvencijadas ropas no carecián del colorido de una canción de los Beach Boys, y aún así siempre me preguntaba si estaban deshilachadas a propósito o rotas por los vaivenes de la vida y luego perfectamente lavadas y planchadas. Creo que fue hace unos dos años la primera vez que le ví, serio, casi enfadado hablándole a uno de los espejos del andén de Nuevos Ministerios, la última vez que le ví, conversaba desenfadado y hasta jovial con el que hay en la estación de El Carmen, me dio la impresión de conocer mejor a los espejos o de sentirse más a gusto con su vida, le pregunté por su nombre y después de dármelo le volví a interrogar por su significado; “No me gustaba ser un percebe en IBM” , tuve que hablar a muchos espejos para que me contaran más sobre él, cada vez era más difícil conversar con su reflejo por que parecía que éramos legión los que ansíabamos conocer más de Pedúnculo, pero después de una excedencia en mi trabajo e incontables horas de viaje en el suburbano conseguí saber casi todo de él, creo que mereció la pena.
Después de definir la barra espaciadora, me decido a participar algo más en vuestros ejercicios literarios. Ahí va mi definición de Pedúnculo Rizote. SaCaCeR (http://spaces.msn.com/members/sacacer)
Numerosos autores han tratado de describir e incorporar seres de otros planetas en sus historias haciendo que éstos fueran engendros horrorosos y, generalmente, con intenciones de acabar con el mundo. Lo que muy poca gente ha detectado es ésto es una manera de expresar cómo actúa, a veces sin darse cuenta, el único y verdadero ser de otro planeta conocido hasta hoy: el hombre. De esto se dio cuenta hace ya mucho tiempo Pedúnculo Rizote, por lo que se dedica a vagar por las calles de no se sabe qué ciudad, intentando evadirse de este ser tan despreciable, pero en ocasiones tan tierno e inocente. Por ello, muy poca gente sabe si quiera que existe y escasas personas han tenido la oportunidad de verle y charlar con él. Yo he sido uno de esos afortunados humanos que han podido conocerle, sentirse identificado con él y apreciarle como persona (¿o, tal vez, debería decir "no persona"?). Es muy inteligente (yo diría que demasiado), tranquilo, con total libertad y con muchas ganas de vivir intentando, día a día, conocer algo más sobre todo lo que le rodea, incluso sobre él mismo. Nuestro personaje es, a cada instante, más sabio que anteriormente, ya que basa su vida en conocer todo lo que le interesa. Incluso podría jurar que es el más sabio de todo el Universo, pues nadie sabe cuántos instantes ha vivido, cuántos instantes ha aprendido. Yo pasé muchos ratos a su lado, muchos instantes aprendiendo de él, mientras él aprendía de mí. Llegué a conocerle porque él lo quiso, porque vio que en mí podía encontrar algo que no encontraba en el resto de humanos. Así pues, no voy a seguir intentando describiros como es, sino que voy a dejar que seáis vosotros mismos quienes hagáis que sea él quién contacte con vosotros, siendo diferentes de los demás, siendo más únicos de lo que nunca hayáis sido.
Se agradecen críticas. Desde la ventana de mi sala, por la mañana, lo veo salir de su casa cada café en punto. No camina nadie por mi calle tan temprano. Es por eso, quizás, que tres años son ya los que observo su rutinaria salida al trabajo, las petunias sedientas de su jardín, y su persona. Perfectamente imberbe, engominado hasta la punta de la nariz, correcto el nudo de su corbata de seda probablemente italiana. Camina un rumbo trazado de memoria; ruta autómata que consiste en ir a la calzada, abrir el portón aunque esté abierto de par en par, volver, abrir la puerta del garaje, salir con el coche, bajar, cerrar el portón, subir al coche, partir. Sus trajes siempre son de color "gris –término medio-". Tiende a evitar pronunciarse por el blanco o el negro, y sigue la misma tendencia con su rostro-máscara-piel que cubre la parte frontal de su cráneo. No puedes ver en él tristeza o alegría; nada ácido, nada salado. Ni siquiera soso. No conozco el color de sus ojos… pero desde aquí los veo color marrón ausencia, gris nubarrón, verde hoja seca… Su boca es apenas una línea fina; y sólo la he visto moverse en un cortés “buenas tardes” un domingo a las siete. Nadie lo conoce mucho aquí por el barrio. Dicen que tiene pocos amigos, y eso me parece fácil de creer. No lo digo por su mentón jamás sumiso o desafiante; no lo digo por su mirada nunca comité de bienvenida o alambre de púas… Sólo lo digo por las petunias de su jardín; por las que tampoco se toma la molestia en proclamarse a favor o en contra.
Carlos_enfermería (http://spaces.msn.com/members/carlosvh/)
¿Y qué se puede decir de Pedúnculo, si hasta él mismo renegó en vida de su propia existencia, argumentando que era una libre agrupación de células especializadas? Pues que sabía cocinar anárquicamente, es decir, mezclando sabores no emparejados, y haciendo de ellos unos chaperos que se prostituyen en las esquinas de una mesa para gourmet, con un clavel en pleno centro, para que no se diga que uno no tiene imaginación y creatividad por doquier, y que lo tiene hasta en pleno odio infundado a la humana humanidad deshumanizada, si es que alguna vez lo estuvo, que no lo creo, y lo que es más importante: Pedúnculo tampoco lo creyó.
Desde el mismo momento en que intentaron venderle la vida como una especia más en el mercado central, todo en lo que él creía se fue a pique, absolutamente bien cogidito de la mano de una niña con piruleta y unas bragas sanguinolentas que lucia con un saleroso contoneo visceral, salpicando a todo espontáneo, a la vez que casual e inesperado, espectador.
Lo más duro fue tomar conciencia, aceptar, y por qué no, desarrollar sus defectos en una sociedad que anhela el perfeccionismo. Una sociedad infectada de un capitalismo perseverante, que invade todos y cada uno de los ámbitos cotidianos de una vida, llamémosla normal, por llamarla de alguna manera común(-ista) a todos.
Joder, él sabía que su hora se aproximaba en el horroroso reloj de pared que adornaba la misma habitación que lo retenía de sí mismo. Meditaba a la vez que temía, por un legado inexistente del que sencillamente estaba orgulloso en, quizá, su última apología contradictoria del más pertinaz de los neoliberalismos.
No esperaba que nadie le visitase en la prisión de hueso y cabello, que había recreado a imagen y semejanza del mismísimo Jesucristo en su año de decrepitud, y extrema dejadez al opio de buena calidad con un aprobado de tres b (bueno, bonito y barato); y sin embargo, lo que un día fue el recuerdo de una fijación traumática, en mil milésimas de segundo, se convirtió en una atrofiada cabeza parlante que amenazaba con otorgar sexo oral a todo aquel que tuviera el valor suficiente, como para viajar en el tiempo en busca de la dignidad perdida en nuestra creación. "Perro ladrador, poco mordedor", pero los refranes absurdos de los que la especie humana debe renegar por completo en poco tiempo, no expresaban la compleja realidad de un futuro convertido en presente por arte de birlibirloque, de modo que, al mostrarle una buena polla, la cabeza sin sentido ni razón, se acojonó, y huyó a su querida época decadente, de la que, tal vez, nunca debió escapar.
Estos acontecimientos relativamente inesperados, produjeron un regocijo inimaginable en el bueno de Pedúnculo sin acento, mientras éste era ejecutado en una vulgar ventana de un edificio en llamas, un tal win… no sé qué.
Desde aquel día de febrero, ya nadie ha oído hablar de él (sin contar esta ocasión tan especial, por supuesto), y no se sabe el por qué de este hecho. Tal vez sea una conspiración de magnitudes galácticas, en la que el mismísimo Dios sea el instigador que da por el culo a los cobradores del frac, o puede que sea porque esta jodidamente muerto.
No sé, uno se va volviendo más capitalista a cada capitalista inspiración, y se prepara para expirar una capitalista brisa de aire capitalista, que forma un viento capitalista, y que en algunas regiones se transforma en un huracán capitalista, el cual arrasa con todo medio de producción reaccionario, transformando la escultura de Mahatma Gandhi, en un mero y recóndito recuerdo, típico de una mente soñadora que quiso ver más allá de la verdad parcial que le mostraban. Porque no hay mayor castigo a los movimientos de masas, que la insurrección minoritaria desperdigada… eso si que putea: ¡con un par de huevos, sí señor!
Por eso Pedúnculo, siempre permanecerá bien muerto, porque sólo fue un gilipollas más, algo carismático, eso sí, pero gilipollas perdido. Aunque esto no le quita mérito a la hora de reconocer, que fue un pionero en sus quince minutos de gloria, al tirarse un sonoro pedo ante las cámaras de televisión. Fue un mierda, como yo (cortesías a parte), tú, él, nosotros, vosotros, ellos, y junto a todas las /as que existen en el Universo corrupto que nos contiene de manera, tal vez, inevitable. Digo tal vez, porque Pedúnculo logró esquivar la existencia, con un juego de piernas que ya quisiera para sí algún boxeador del olvido.
En fin, fin.
June 21 Pedúnculo Rizote quiere nacerAquí estamos de nuevo. Sin cerrar proyectos anteriores como RENGLONES Y PLASTILINA y SANGRE REFRESCANTE (que aún sigue abierto y del que en breve sacaremos a la luz sus primeros textos), queremos lanzar otra propuesta creativa. Un interesante y divertido ejercicio literario es el de crear personajes. De hecho, cuando un personaje está bien definido en una historia, es cuando esta funciona, cuando tiene gancho, cuando posee material realmente digno de ser contado. En esta ocasión, queremos que, entre todos/as, dotéis de vida a un personaje del que, hasta ahora, nada de sabe. Se trata de Pedúnculo Rizote. ¿Quién es? ¿Qué edad tiene? ¿A qué se dedica? ¿Cuáles son sus sueños, sus miedos, sus aficiones, sus secretos más ocultos? ¿Cómo es físicamente? ¿Quiénes le rodean? (etc). Será divertido darle a Pedúnculo Rizote distintas vidas. Esperamos vuestras versiones sobre la descripción de este personaje, que aún patalea dentro de la placenta de MI MOLESTA OPINIÓN, en nuestra cuenta de correo habitual (fibramutable@hotmail.com). No tardéis, que ya nos dominan los nervios de padres y madres primerizos/as. |
|
|